septiembre 7, 2019

Salmo N°38

Salmo 38

APLICACIONES:
• Socorre en la enfermedad y la depresión.
• Para fortalecer la memoria.
• Cuando se vive una situación kármica difícil.
• Hace que los parientes y amigos regresen a nuestro lado.

Sal 38:1
Salmo de David, para recordar.

Jehová, no me reprendas en tu furor,
Ni me castigues en tu ira.
Sal 38:2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,
Y sobre mí ha descendido tu mano.
Sal 38:3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
Sal 38:4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
Sal 38:5 Hieden y supuran mis llagas,
A causa de mi locura.
Sal 38:6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,
Ando enlutado todo el día.
Sal 38:7 Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
Sal 38:8 Estoy debilitado y molido en gran manera;
Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
Sal 38:9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,
Y mi suspiro no te es oculto.
Sal 38:10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
Sal 38:11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,
Y mis cercanos se han alejado.
Sal 38:12 Los que buscan mi vida arman lazos,
Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,
Y meditan fraudes todo el día.
Sal 38:13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
Sal 38:14 Soy, pues, como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay reprensiones.
Sal 38:15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;
Tú responderás, Jehová Dios mío.
Sal 38:16 Dije: No se alegren de mí;
Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.
Sal 38:17 Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
Sal 38:18 Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
Sal 38:19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,
Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.
Sal 38:20 Los que pagan mal por bien
Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
Sal 38:21 No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
Sal 38:22 Apresúrate a ayudarme,
Oh Señor, mi salvación.